martes, 25 de marzo de 2014

Zapatos de tacón

Hay una diferencia evidente entre una muerte y una desaparición. Hay también un punto en común, igual de evidente.
La diferencia es que la muerte deja lugar al adiós. Se puede decir adiós a un muerto. Es la definición del duelo. Sin embargo, ante la desaparición, no hay lugar para el duelo, no tiene presencia el adiós, no ocupa el espacio. En francés adiós se dice au revoir, hasta el volver a ver. No hay término para despedir una desaparición.
El punto en común es la ausencia, el vacío que tanto la muerte como la desaparición dejan.
 Cuando la ausencia y la desaparición van unidas a una persona en concreto, no sé qué es lo que queda, además del dolor y la seleción de un recuerdo, concreto y hermoso.  El mío es una conversación sobre unos zapatos de tacón.

viernes, 21 de marzo de 2014

Huelen guantes los perros


Huelen guantes los perros.

Qué sabrán los perros de arte japonés
qué sabrán ellos de Nueva Zelanda
y de tus zapatos nuevos.



viernes, 28 de febrero de 2014

David Liquen. Lunes de jazz.

No es éste blog de crítica literaria. No es blog de crítica. No es blog literario. A veces simplemente no es. Tiene periodos de no existir. Pero es que hoy llovía. Cuando llueve la que aquí escribe no camina en bicicleta, sino que se sumerge en la entrañas de la tierra, y lee. El trayecto dura veinte minutos y hoy era lunes de jazz.
David Liquen publicó hace un tiempo un poemario , que bien podría ser una novela , con ese título. En ese metro he leído El astillero y Cuando ya no importe de Onetti, la poesía amorosoa de Miguel Hernández, poemas de Elisa Berna, y algunos más, no muchos. También he escrito cuentos, y he visto madres que besan a bebés de plástico. Hoy he leído Lunes de jazz, de David Liquen, publicado por Comuniter. Lunes de jazz es una ranchera, un bolero, una bulería,  pero también es una soleá.
La soleá es el palo de flamenco más perfecto, el más desgarrador.


martes, 31 de diciembre de 2013

Conjuro

Enterraré el año esta noche en el Pavillon Riser.
 Haré un aquelarre. De él guardaré los tímidos brotes de todos los Mediterráneos, un cine de verano, y los vestidos verdes.
Regresará, pero hasta entonces, que empiece la fiesta.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Siglas


Hoy me hicieron una IRM.
IRM fue el título de un disco de Charlotte Gainsbourg.
 A mí me han hecho más IRM que a la Gainsbourg, y dos PL,  y este verano hasta creyeron en la posibilidad de una LEMP,  y tengo una ALD.
 Llego, me ponen un catéter, me llevan al tubo, me disponen, me dan tapones para los oídos, me hablan suave.
Y comienza el ruido. La música electrónica son secuencias en bucle de una IRM. Hoy, dentro del tubo,  pensé en el festival de Sète al que nunca fui, pero para qué, si dos veces al año tengo el mío, que es privado, sólo mío. Hoy también tuve la impresión de estar en el interior de un martillo hidraúlico, y conseguí aislarme y que el ruido fuera música ritmada. Disfruté de cada viración de la IRM.
Me hicieron una IRM porque tengo una SEP.
En español IRM es RMN o TAC. SEP es EM.
Todas las siglas juntas hacen  IRM SEP PL LEMP ALD RMN TAC EM.
Quizás un día alguien que no sea la Gainsbourg haga un R(I)AP con ellas.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cahier de textes. 6-12-12

Apuntes para una maestra

Un íntimo amigo de un alumno, adolescente, claro, se ha pegado un tiro en la cabeza. El alumno, como se siente culpable al no haber adivinado la soledad terrible,
insoportable, de su amigo, ha intentado abrirse las venas. Otra alumna, de catorce años, tiene que soportar que su vecino en el aula, le agarre la mano para acariciar, sin su permiso, su pene erecto, además d
e las burlas de sus compañer

os, y las risas e incompresiones de algunos profesores: por qué no gritó, por qué no le pegó una bofetada, dicen. La alumna se caga de miedo, pero habla con su tutora, dos días después. Hace dos días que no duerme, que está cansada, que tiene miedo, que se siente sola. La lía parda: se pone el protocolo en marcha. Dentro de tres semanas el agresor tendrá un consejo de disciplina. Mientras tanto, que sigan compartiendo pupitre, que no es patanto, que se ponga faldas más largas. Y entre toda esta mierda, el jefe de estudios, que en este país no es un docente sino la persona referente para los alumnos-consejero principal de educación lo llaman acá-se dedica a hacer listas negras con los nombres de los profesores que fuman en el interior del recinto del instituto (unas 15 hectáreas, un parque por el que corren jabalíes y vuelan ardillas entre los árboles), porque lo dice el reglamento, y el reglamento es lo primero.
Otra maestra, otra, además, castiga a un niño de seis años por cantar en clase, mientras hace sus ejercicios. El reglamento es el reglamento.
Y yo pienso en suicidas desahuciados y guerrilleros, en mitos, y en héroes.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El cielo de oslo


 Escribió Maruja Torres hace ya miles de años, finalmente tan pocos-lo dice la historia- que en América, durante las dictaduras, nació un cierto activismo llamado poético que consistía en, por ejemplo, llegarse hasta la tumba de Allende , sacar un violin y tocar dos minutos de alguna pieza de Brahms, para después guardarlo deprisa y huir.

El activismo poético no sirve para nada.

Escribir noticias optimistas en un periódico que no lee nadie no sirve para nada. No sirve para nada leer a Leopoldo María Panero en el bar de Roberto Artigas, ante un solo espectador (o dos) ni subirse a biciletas negras con David Giménez Alonso y cortarles las cabezas a todos los presidentes (bueno, eso sí sirve). No sirve para nada editar a poetas que hablan de cosas que no cambiarán nada, como tours ciclistas o colecciones de vajillas. Sólo son actos de fe.
El guerrillero, como el suicida, perdió la fe. La perdieron porque les quitaron la tierra.
El guerrillero, al perder la tierra, decidió buscar la paz en el cielo, en el de Oslo , que tanto se parece al Cauca.
Al suicida le pasa lo mismo. El suicida es un guerrillero.